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La Jornada Ernest Lluch de Ciencias Políticas y Sociales reflexiona sobre la aplicación controvertida de medidas de democracia militante

Anaïs Franquesa (IRIDIA) y Abel Escribà (UPF) fueron moderados por estudiantes del Grado de Ciencias Políticas y Sociales

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17 de febrero de 2026

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Desde 2006 se celebra de forma ininterrumpida la Jornada Ernest Lluch de Ciencias Políticas y Sociales, una cita anual de reflexión y debate sobre cuestiones candentes de la actualidad. Desde que ambas instituciones (Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UPF y Fundación Ernest Lluch) empezaran a colaborar, primero con esta jornada, y poco después, con el premio Ernest Lluch de Ciencias Sociales y Políticas dirigido a los alumnos de bachillerato ambos eventos han sido un reflejo de la evolución, los cambios y las preocupaciones que se producen.

La edición 2026 de la Jornada tuvo lugar el 16 de febrero, en el auditorio del campus de la Ciutadella, bajo el título «Democracia Militante. Proteger la democracia: límites, riesgos y contradicciones», con la presencia de un buen número de estudiantes de la Facultad de Políticas de la UPF, profesores.

La introducción de la Jornada vino de la mano del decano de la Facultad de Ciencias Poíticas y Sociales, Abel Escribà y del director de la Fundación Ernest Lluch, Ferriol Soria, y dieron paso a las dos ponencias que presentaron estudiantes de primero y cuarto del Grado de Ciencias Políticas.

La primera ponencia la realizó Abel Escribà, decano de la facultad de ciencias políticas y sociales y profesor de la facultad, que repasó tanto el concepto de Democracia militante como todo el conjunto de acciones y medidas que se asocian a este término. Las dificultades para implementarlas y el terreno gris en el que se mueven muchas de las medidas que la democracia puede utilizar para defenderse pero que pueden poner en cuestión derechos básicos tanto individuales como colectivos y que, por tanto, son objeto de controversia.

Anaïs Franquesa, directora de IRIDIA Centro de defensa por los derechos humanos, hizo un repaso de todos los elementos estructurales y sistémicos que erosionan la democracia y que llevan a pensar en la posibilidad de utilizar elementos de la democracia militante. En una intervención con datos y de reflexión profunda animó a la participación cívica ya enredarse para trabajar no tanto en la defensa de la democracia empleando actuaciones de democracia militante como trabajando para la preservación y vigencia de los derechos existentes que son los que hacen que la democracia sea sólida.

Las estudiantes moderadoras del acto hicieron a continuación excelentes preguntas a los dos ponentes y dieron paso a las preguntas de los estudiantes que llenaban la sala.